España es la decimoquinta economía
del mundo y, a pesar de ello, ocupa el tercer lugar en Europa en
pobreza infantil. Aldeas Infantiles SOS ha pasado de atender a
10.000 niños y jóvenes en 2008 a casi 26.000 en el último año en
sus programas de España, Latinoamérica y África.
Solo en
España, en los últimos
cuatro años se han abierto once nuevos
Centros de Día,
ocho programas de familia y seis programas de acogimiento, entre
muchos otros.
Con motivo del Día
Internacional para la Erradicación de la Pobreza, celebrado el
pasado 17 de octubre, la organización recuerda que los niños más
vulnerables siguen sufriendo los efectos de la crisis y aboga por un
incremento progresivo de la partida del PIB dedicada a la infancia
hasta alcanzar el 2,3% de la media europea.
La pobreza
infantil en España y en Europa ha aumentado en la última
década.
El 31,7% de los menores de 16 años
están en riesgo de exclusión social en nuestro país, donde, a
pesar de ser la decimoquinta economía del mundo, contamos con una
de las tasas de pobreza y desigualdad infantil más altas de la
Unión Europea, solo superada por Rumanía y Grecia.
“Es preciso fortalecer los
servicios sociales dedicados a la infancia y la capacidad económica
de los hogares vulnerables”, asegura el presidente de Aldeas
Infantiles SOS, Pedo Puig, que explica cómo la organización ha
multiplicado por 2,5 el número de niños atendidos desde que en
2008 se desencadenase la crisis económica.
Aldeas cuenta en España con 21
Centros de Día desde los que se atiende a familias en situación
de riesgo o exclusión social. En ellos se ofrece orientación a los
padres para que puedan cuidar mejor de sus hijos y se brinda a los
niños los recursos necesarios para favorecer su desarrollo físico,
intelectual y emocional.
Según cuenta Pedro Puig, “se
trata de familias con un bajo nivel adquisitivo, con dificultades
para pagar la electricidad y mantener la vivienda caliente en los
meses de invierno, que no pueden comer carne, pollo o pescado cada
dos días ni hacer frente a gastos imprevistos”.
En 2016, la ONG atendió a través
de sus Centros de Día a 1.153 niños y 586 familias.
Inversión en infancia
En el contexto de la Estrategia
Europa 2020, España tiene el objetivo de reducir en 1.400.000 el
número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social.
Sin un aumento de la inversión
real en infancia, la población más vulnerable será dejada atrás.
Por ello, Aldeas Infantiles SOS aboga por un incremento
progresivo de la partida del PIB dedicada a la infancia del 1,4%
actual hasta el 2,3% de la media europea, aumentar la prestación
por hijo a cargo hasta llegar a los 1.200€ anuales y crear un
fondo social de reserva que garantice la inversión en la infancia.
El presidente de la organización
sostiene que “la pobreza durante la infancia puede marcar a un
niño durante toda su vida, comenzando por su salud, su rendimiento
escolar y los ingresos que genere en su vida adulta". Por ello,
aumentar la inversión y desarrollar los sistemas de protección
social no solo es crítico para mejorar las condiciones de vida de
los niños más vulnerables, sino también para romper el ciclo de
pobreza y desigualdad intergeneracional.
El primer Objetivo de Desarrollo
Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 es poner fin a la pobreza en
el mundo y en todas sus formas: hambre, malnutrición, exclusión
social, acceso limitado a la educación, discriminación y
desigualdad.
La Estrategia 2030 de Aldeas
Infantiles SOS se alinea con los ODS y busca contribuir a los
mismos. Al prevenir la separación de padres e hijos, garantizar un
cuidado alternativo de calidad y preparar a los jóvenes para una
vida independiente,
Aldeas Infantiles SOS contribuye a
la consecución varios objetivos fundamentales, entre ellos acabar
con la pobreza.
Sobre Aldeas Infantiles SOS
Aldeas Infantiles SOS, presente
en España desde 1967, es una organización internacional, privada,
de ayuda a la infancia, sin ánimo de lucro, interconfesional e
independiente de toda orientación política. Su Majestad el Rey don
Felipe de Borbón ostenta su Presidencia de Honor.
Se fundó en 1949 en Imst
(Austria) y hoy está presente en 134 países. En 2016 fue
galardonada con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia.
Su misión es atender a niños y
jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad,
impulsando su desarrollo y autonomía mediante el acogimiento en
entornos familiares protectores y el fortalecimiento de sus redes
familiares, sociales y comunitarias.
Trabaja para fortalecer a las
familias vulnerables, de modo que puedan atender adecuadamente a sus
hijos; protege a los niños que se han visto privados del cuidado
parental, a los que brinda un entorno familiar protector en el que
puedan crecer sintiéndose queridos y respetados, y acompaña a los
jóvenes en su proceso de maduración e independencia.
Fotos: Aldeas Infantiles SOS